miércoles, 9 de abril de 2008

BAMBI ASAROSO


Para mí fue un shock enterarme de que Bambi era un hombre. Sus facciones y su actitud son de mujercita. Bambi, maldito pájaro.

lunes, 7 de abril de 2008

Rawr

Describirme a mí misma es algo tedioso. Sin embargo, es una tarea más o menos popular entre algunos docentes. Cada vez que escucho el mandato, me embarga una sensación de impotencia. El hecho de tener que usar adjetivos públicos como un baño cualquiera, describir momentos bien técnicos y decir en cuáles colegios estuve sentada me aburre hasta el tuétano. Tener que redactar una vida sin pena ni gloria en un papel bond... es prostituir algunas de mis vivencias por algunos puntos.

Este es el queue para que entre un psicólogo y me diga que estoy mal. Y tal vez lo estoy, según los parámetros de dicha ciencia. La autobiografía per se no es ni creo que vaya a ser mi fuerte. Me inclino más a cualquier vivencia mundana de esas que tal vez a nadie le importe, pero que son más tuyas que palabras como "alegre, buena gente y divertida".

Tal vez si digo que soy adicta al buscaminas, que tocaba piano hasta que al teclado se le gastaron las pilas, que a veces leo las revistas de atras pa'lante, que mi bebida alcohólica favorita viene en cubetas... tal vez así me esté describiendo más que tener que mencionar mis dos apellidos. Pero no es todo esto lo que trae los puntos al record.

domingo, 6 de abril de 2008

La suerte es de quien la busca

Ilusos que hoy arrojan a la fuente sus monedas; realistas que no dudan en mojarse y cogerlas.
-"Dos cristales", de La Oreja de van Gogh

Recuerdos de la vieja vida

A veces extraño mi vieja vida, tan llena de intrigas, apariencias y patrones. Probablemente decir 'vieja vida' suena algo dramático, como si fuese un renacimiento.. pero la verdad es que he empezado a notar una suave transición. Ya cuando miro atrás, veo un pasado en el que muchas personas quedaron atrás y ahora somos amigos de ver qué acontece en el News Feed de cada cual. No sé si catalogarlo como una tristeza o como el curso natural de una vida que para todos toma otro rumbo. Pero me he desapegado de la ligera hipocresía, el grupismo, muchas cabezas huecas y los mismos personajes de cada cuento pero con ropas diferentes para la ocasión.

Tal vez estos momentos sean inusualmente más tranquilos (y hasta más nerdos) que antes. No sé si es exactamente lo que quiero, pero es lo que hay. Hoy es uno de esos días en que me entra una oleada de nostalgia hacia los viejos compañeros de los que ya no sé nada. Quién sabe si habrán cambiado en algo, o si seguiran madrugando cada viernes en los mismos lugares de siempre. Si tienen nuevas aventuras, un cuento nuevo por día, enredos diferentes, amigos estrenados...

Alguna vez estuvimos regidos bajo el mismo nombre, encerrados todos juntos en una institución con sabor y feeling de cárcel. Todos comíamos Yogen Fruz a la salida de los cuatrimestrales, todas las mujeres usábamos faldas casi a diario, todos hablamos alguna vez por celular en pleno recreo. Ahora tengo la impresión de que es lo único que guardo en común con muchos de los que ya se han ido de mí.

Como Gossip Girl, pero sin tanta maldad.

Las fotos a veces no dicen nada. Las convivencias son pasto del olvido. Todos me enseñaron más de lo que pude aprender en un libro de texto. Pero a veces llega el momento de partir y cambiar a lo que uno realmente es.

sábado, 5 de abril de 2008

Sin mirarnos

Jamás seremos capaces de mirarnos directamente a los ojos, de admirar nuestra tridimensionalidad al completo, de prescindir de un espejo frío y plano. Nunca podremos acercarnos, enfrentarnos cara a cara, ser tercera persona en vez de primera. Estamos condenados a vivir siendo un reflejo, siempre atrapados en nuestro propio cuerpo.

Somos espectadores de todo menos de nosotros. Por eso es que es tan difícil conocernos completamente.

jueves, 3 de abril de 2008

Orgasmo culinario

Ya estaba listo. Su olor invadía cada rincón de la casa. Llegué expectante a la cocina, y ahí estaba. Me abalancé sobre un pedazo de él, sin esperar ni un segundo más. La mano izquierda agarraba, la derecha dirigía. Y llegó el primer trozo a mi boca, y fue como una bofetada de placer.

Cerré los ojos y casi caigo de rodillas ante la conmoción. El mundo daba vueltas, pero yo me estacionaba. El chocolate derretido jugueteaba con mi lengua, el otro chocolate esponjoso me dominaba, y al mismo tiempo me suplicaba que lo triturara a mordidas. Me apuré con el segundo bocado, esta vez en combinación con helado... La fría vainilla y el chocolate ígneo peleaban a golpes en mi boca, hasta fundirse en una suave sinfonía tibia que rodaba hacia el vacío. Mis pulmones no eran capaces de contener tanto aire, y éste se iba fuera de mí a borbotones.

Continúo ahogándome en un placer masoquista; el cielo de mi boca se quemaba ante el chocolate semilíquido. Oigo una voz de mujer lejana, respondo también lejanamente. Mi corazón no podía contenerse y emitía pulsaciones de más que sólo acrecentaban mi deseo. Sigo disfrutando en un remolino salvaje que por momentos se ralentizaba y me dejaba explotar poco a poco. Nunca supe cuándo fue el orgasmo.

Al final, todo termina. El mundo pierde un poco de brillantez. Me apoyo contra la meseta, dejando a un lado el plato vacío, arrasado. Fondant maldito que me hace desearlo con furia cuando se acaba. Hace ya mucho tiempo de esto, pero hoy me he dado el lujo de revivirlo palabra a palabra.

Pasada por agua

Hoy el día estaba dibujado de blanco por la cantidad de lluvia que caía por momentos. Pasaba la tarde y según mi agenda del día ya era tiempo de lavarme la cabeza. Pero la lluvia me detenía y me hacía esperar por un mundo mejor que nunca llegó. A las seis de la tarde decido lavarme la cabeza, contra todos los pronósticos. Es ahí cuando mi mamá dice algo como "tú dejando tan tarde esa lavada de cabeza, son las 6..."

Entonces es aquí donde me pregunto: si me echo agua en el cabello a las seis de la tarde o a las tres o a las once de la mañana, haría alguna diferencia? Según la creencia popular, la gripe parece que llega por horas.. Tomando eso en cuenta, si me bañaba a las 3 de la tarde, en el apogeo del aguacero, probablemente hubiese caido muerta sin remedio. Limpia, pero muerta. Todo eso de que si te cae lluvia te da gripe, es mental.

En los tiempos de la prehistoria, al hombre le caía lluvia, nieve, fuego, baba de dinosaurios, y aún así logró perpetuar la especie hasta estos días. Sin embargo, a cualquiera que le sople una brisa ahora cae enfermo. Mientras más nos cuidamos, más vulnerables somos. La inconsciencia proteje al que no sabe nada.