sábado, 5 de septiembre de 2009

Adiós, dice la cuernera.

Si no parece obvio, he abandonado este blog. He decidido pegarle los cuernos con la web 2.0. Se me hace difícil escribir por aquí... No tengo muy clara la razón, es algo más emocional que otra cosa, pero estos dos años y pico en los que he dejado opiniones, pensamientos e historias marcadas en los anaqueles de Blogspot me hacen sentir bien conmigo misma. Algo así como las declaraciones talladas en una mesa de madera en una cafetería perdida. En retrospectiva he cambiado, o más bien he definido mejor mis pareceres. Quien sabe lo que quiere puede encontrar y canalizar mejor su fuente de crecimiento. Sabiendo esto, ha llegado el momento de mejorar.

Hoy recurro a este espacio en medio de una pequeña crisis personal. Si una puerta se cierra, tengo fe en que otra se abre. Es la realidad kármica de la vida. Y después de tanto tiempo sin escribir más de 140 caracteres (hay más que decir pero aquí no corresponde), me he quitado un gran peso de encima. Esto para mí no es tanto como una puerta cerrada, sino una evolución

Y así termino y le pongo punto final a una de tantas historias que habitan en mí. Voy a desintoxicarme de todo lo ajeno, aterrizar un poco en mi realidad. Si todo lo que digo es mentira, qué te asegura que esto sea verdad?

- Gabriela A., 5/9/09

www.twitter.com/gabinha_dice

sábado, 25 de abril de 2009

Pequeños placeres culinarios

Para que vean que la comida buena de verdad es de lo más simple.


  • Fresas con nutella.

  • Derretido de queso en pan de agua (opcional: tomate rojo finitico o tomate verde).

  • Coca-Cola friiiia, que se vea el hielito suave adentro. Si es en botella de vidrio, mejor todavía. Aplica también para la cerveza.

  • Brownie caliente, helado frío

  • Pastelitos Amparo de queso con refresco rojo. También aplica cualquier picadera de cumpleaños (croquetas, kipes, pizzitas, sanduchitos...)

  • Bizcocho de cumpleaños de nevera (perfecto para un midnight snack)

  • Pizza de pepperoni. Aquí las personas siempre difieren en cuanto al tiempo que se debe dejar pasar para que la pizza sepa mejor: al otro día de nevera, recalentada, etc. Yo la prefiero caliente, como la entrega el delivery.

  • Beber agua con una menta verde en la boca.

  • Tostitos Santa Elena® con cualquiera de sus Salsas® (preferiblemente la de queso)

  • Lasagna.

  • La cena del 24 de diciembre + recalentar = la comida buena del 25 de diciembre.
  • Mangú con cebollita en escabeche, acompañado con huevo frito o revoltillo o salami y queso frito o todo lo anterior para un desayuno genuinamente tapa-arterias.

Eso es todo por ahora. Si tienen más sugerencias, siéntanse libres de comentar!

domingo, 19 de abril de 2009

Feel

Quiero desconectarme. Cierro los ojos y no dejo de ver; ante mi hay una masa de venas, capilares, sangre encerrada que inunda mi visión. Los párpados son una ceguera ficcional. Trato de arroparme en silencio, pero no hay silencio. Aquel chillido violento y leve a la vez es lo que llamamos silencio, pero ¿ausencia de ruido? Jamás.

No quisiera dejar de respirar, no es la intención. Aún así no puedo evitar sentir aire transparente que me inunda en cada bocanada. Es solamente algo que trato de probar. Dentro de mi boca siento mi lengua y un sabor indefinido que nunca ha dejado de estar ahí. Saliva inocua rueda por toda la superficie de la lengua.

Trato de eliminar el tacto de mi mente, pero es una empresa aún más difícil. Por el simple hecho de que para no sentir deberíamos flotar, y flotando sentiríamos la anti-gravedad, el oxígeno sin forma pasando encima y debajo del cuerpo inerte. Entonces es una causa perdida eso de dejar de sentir.

Tal parece que la muerte viene cuando caducan los sentidos.

sábado, 21 de marzo de 2009

Poema proseado

Para quedar atrás
no debo acelerar,
ni frenar.

Tan simple como ver
como te adelantan
a ambos lados de la carretera.

Y por relatividad
estás detenido
y los demás no.

Tan lejos que nadie te alcanza.
Tan lejos que la carretera
se vuelve un sendero solitario.

Nadie quiere retroceder.
Sólo busco alcanzar
a quien vaya a la misma velocidad.

Sólo para sentir su presencia.
Y ver el paisaje como un borrón
a ambos lados de la carretera.

viernes, 6 de marzo de 2009

Fake Story #5: La maldición de sal y arena

Esta vez, todos íbamos. Legalmente hablando, todo estaba seteado como debe ser. Esta vez el destino no era la ciudad de monumentos y parquímetros, sino otro pueblo hecho de piedra, millones de dólares en inversión y una playa al doblar a la derecha.

Ingenuos como somos, no creemos en maldiciones. Pero ellas existen, están ahí para videntes y ciegos. No entendemos sus causas; puede ser que sólo el diablo las comprenda para poder ser el único en manejarlas a su antojo.

Ésta llegó la madrugada del viernes, o la noche del jueves, no lo recuerdo. El caos duró horas y fue increible haber estado ahí, alimentando el pánico y la furia de todos y de mí. "Hablamos de esto mañana con el caco frío" porque no estábamos llegando ni al lugar donde estábamos.

Las consecuencias fueron diferentes a lo esperado. Nada de planes riesgosos, nada de poner un peso más o llegar a comer piedras con hojas sólo por estar lejos del hogar. Ahora a la mayoría les queda el dulce placebo de pasar la noche al norte, al pie de una montaña. A otros nos queda el lienzo de una ciudad casi vacía. A nadie le queda playa o (lo que es lo mismo) felicidad completa... porque esas no son las condiciones del contrato maldito que (nunca) firmamos.

domingo, 25 de enero de 2009

Momentos (im)perfectos

Las personas vivimos parte de nuestra existencia en función de buscar momentos memorables. Siempre anhelamos situaciones especiales e incluso extrasensoriales: el cumpleaños más especial, el beso perfecto, el mejor día del mundo, la primera vez más romántica, etc. Lo cierto es que en esta constante búsqueda del detalle, dejamos de ver la gran imagen. Es posible que el momento que queremos, tal y como lo pedimos, nunca llegue; o tal vez sí logre llegar, pero pase tan rápido que sea imperceptible para nuestras mentes ocupadas en nimiedades.

Así que desde ahora, trataré de no buscar la perfección en cada vivencia, ni de frustrarme por alguna experiencia pasada que no haya estado a la altura. Cada quien tiene su historia y la va escribiendo como puede... vivir un poco más en el presente es la clave, porque nunca podremos saber si el mejor día del mundo se pueda volver el ayer más extraño.

martes, 6 de enero de 2009

Efectos del sustantivo en los mañosos

Hora de comida. Pasta ligeramente cremosa con un ligero toque de verde. Primer bocado, segundo bocado, tercer bocado y pregunto:

- Esto no es pesto, verdad que no?

- No, la doña no trajo albahaca del super. Eso es pasta con coliflor y queso azul.

- ...

Diez, tal vez quince minutos después, me paro de la mesa. El plato está limpio, pero a mí no me gusta la coliflor. Mañosa, Gabiña, que mañosa eres.

sábado, 27 de diciembre de 2008

La voladora del siglo XXI

El metro de Santo Domingo está funcionando de gratis. Qué se puede hacer en una tarde de sábado cualquiera? Montarse en el metro, claro!

Fuimos mi mamá y yo hasta la estación del teatro para poder parquear el carro. Preparadas para un eminente baño de pueblo, pero no para el aguacerazo que nos cayó caminando hasta el área techada. Seguimos andando, bajamos las escaleras eléctricas y esperamos la venida del tren. Había un grupo reducido de personas esperando, pero cuando llegó aquel vagón empacao de gente no sé por qué me sorprendió.

Era ilógico esperar que hubiesen sillas disponibles, así que me agarré bien del tubo (como me enseñaron =P ) y arrancamos. Todos emocionados, viendo a través de la ventana el cemento oscuro y llegando en tiempo récord a cada estación.

Para llegar a Villa Mella, nos recomendaron ir hacia el Centro de los Héroes y luego volver a subir. Cuando nos desmontamos para hacer el cambio.. Dios mío, que hecatombe!! Todo el mundo en degarite, corriendo, saltando vallas, acaparando las escaleras.. todo para subir a un nivel y bajar al otro a esperar el próximo tren pa'l norte.

Ahora eramos un molote más nutrido de pie tratando de ver el tren. Y cuando llegó y abrió las puertas, confieso que nunca había visto una demostración de "chogón" tan encarnizada. Desde que abrió el primer centímetro sentí una oleada hacia dentro del vagón, mientras a mi alrededor veía niños, señoras, tígueres abalanzándose al interior para poder pelear por su silla. Y en un preciado segundo, ante mis ojos, las sillas tuvieron que aguantar el peso de demasiadas personas. Visto aquel espectáculo de rapidez y supervivencia, me agarré de mi tubito y arrancamos otra vez.

Las estaciones desfilaban ante nosotros sin mucha diferencia entre ellas. No importa donde me volteara, todo lo que atisbaba era un mar de cabezas de todos los colores. Había un joven cerca de nosotros, que parece que tenía bastante experiencia en cuestiones de metro. "Amín Abel era un etudiante de la uá, que lo mataron en su casa. Tres tiros le pegaron". Irónico como la estación de Amín Abel y Balaguer quedaron tan próximas... "A mí el que me guta es el metro de Japón.. ese si va volao porque las estaciones quedan bien lejo", seguía diciendo el muchachón.

De repente, miro a una niña con un celular y estaba sonando la bien conocida sinfonía de "aaaaay la golda! BUDUSCA!". Inmediatamente se oyó una voz en el altoparlante diciendo que si los pasajeros deseaban oir música, que usaran audífonos. Un paso importante para la desarrabalización, en mi opinión.

Pronto salimos al aire libre y el paisaje se volvió más interesante de repente. Podíamos ver a Santo Domingo Norte desde arriba, para darnos cuenta que Santo Domingo no son solamente las cuatro calles de nuestra cotidianidad. De repente me sentí dentro del comercial ese de "Aleluyaaaaa" que me da tanta cuerda, a pesar de que nadie allá abajo estaba mirando el tren. Extrañamente, la gente estaba muy civilizada.. parecía ser el prototipo de voladora del siglo XXI. Media hora después, llegamos a la estación de Mamá Tingó en Villa Mella, hicimos el transfer de forma más civilizada aún (sorpresa, la gente no corrió!) y volvimos en 20 minutos esta vez a la estación que nos correspondía.

Y bien, así transcurrió mi tarde estrenando el nuevo juguete de la capital. Si vuelvo otra vez, me dedicaré a hacer un fotorreportaje.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Podemos estar peor

Estas navidades, he notado una falta de fe increíble en gran parte de mis amigos. No hablo de la fe religiosa, de creer en Dios ni nada de eso. La gente ha perdido la esperanza de vivir. Puede ser que la navidad sea demasiado empalagosa, que la familia de uno sea demasiado aburrida o extraña, puede ser que ni tengamos familia cerca, que se hayan ido a bonchar con los ángeles y no con nosotros... Un sinfín de cosas a las cuales no les quito el mérito apaga-ánimos que tienen. Pero hoy me he dado cuenta de que uno siempre puede estar peor.

Tal vez es tiempo de ser un poquito más egoístas y pensar que nosotros podemos estar comiendo piedras afuera, que podemos ser los únicos sobrevivientes de una catástrofe, que tal vez no tengamos dulces pero tenemos puerco, porque hay gente que no tiene ni tela para masticar en los ratos de hambre y frío.

Por eso, piénsalo. Qué tan estúpidos son tus dramas? Qué tan serios? Y creeme, siempre se puede estar peor.

Hoy brindo por quienes pueden estar peor y sin embargo no lo están. Brindo por todos los que a veces nos ahogamos en un vaso de agua. Brindo por tí, y sobre todo, brindo porque puedo brindar. Pase esta navidad como la quiera pasar.

lunes, 15 de diciembre de 2008

La foto más adorable

No es mía, la encontré stumbling por ahí y casi me hizo llorar de ternura la primera vez que la vi. Ahora cada vez que la veo me sube el ánimo, me pone a sonreir.. y pienso que es justo compartir mi dicha con todo aquel que pase por aquí!

domingo, 14 de diciembre de 2008

Querida publicidad


Estábamos en Shots. En la pared hay unos posters de The One, de esos que dicen que una idea puede cambiar el curso de las cosas. Una amiga me dice "yo quiero uno de esos posters para mi cuarto", e inmediatamente yo respondo "realmente yo no". Pero por qué? Traté de explicarle pero no pude. Hoy trataré aquí a ver si puedo.

Las ideas de The One y el movimiento en general me gustan mucho. Son ideas inspiradoras, chulas, es un concepto bueno, etc. Pero al fin y al cabo es publicidad, y su fin no necesariamente es servir de inspiración para un grupo de jóvenes dinámicos y vanguardistas, sino vender (generar utilidade$, como diria mi profe de mercadeo).

Con el tiempo que tengo estudiando publicidad, me he vuelto sobreanalítica con todo tipo de esfuerzo promocional. Puedo afirmar que mi forma de ver anuncios ha dado un giro; y no puedo negar que me encanta y no cambiaría mi carrera por ninguna. Tal vez por eso siento cierto rechazo por la publicidad que intenta reclutar personas bajo un "ideal", porque me he vuelto cínica hacia la publicidad (aunque me encante).

Advertí que iba a ser difícil explicar esta maña mía, y probablemente no creo que me haya dado a entender por completo. The One es una inspiración a nivel publicitario, ha ganado oro en Cannes y fue todo un éxito que salió desde el "underground" a lo mainstream. Algo admirable en esta media isla, pero mi conclusión en todo esto es que no quiero un poster de ellos en mi habitación porque no se trata de las ideas, sino de que yo beba más de su cerveza.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Tírenle a la cabeza



Esta es la gota que ha derramado el vaso. Hemos llegado al punto en que no podemos negar que la delincuencia nos tiene jodidos. Todo el mundo tiene miedo de salir a la calle y hasta para llegar a la casa hay que mirar atrás de la puerta para que no nos cojan desprevenidos. Quieren desarmar a la población durante el mes de diciembre, pero los que nunca van a entregar sus armas son los ladrones. O entregan todo el mundo sus armas, o no las entrega nadie. Idealmente, el desarme de la población contribuiría a reducir la violencia; ya que nadie tendría en su haber un arma de fuego, no hay problema. Pero todos sabemos que esto no sucede así. El honesto entrega su pistola, y el bandido la esconde mejor en el pantalón.

Gracias a Dios, nunca me ha tocado vivir un episodio de atraco, robo, violación, nombre usted que hay de todo en el buffet. Pero es un hecho de que en este país TODA PERSONA (sin temor a generalizar) puede mencionar al menos una persona allegada que haya sido víctima de la delincuencia. Por lo que leo en los periódicos, en los barrios el que no anda armado se jode, y ahora fuera de los barrios el que no ande armado también se jode. Violencia atrae más violencia, y esto se convierte en un círculo vicioso fuerte.

Freddy Beras Goico tal vez se haya excedido en sus declaraciones, pero hay que entender. El sentir de él es que ya está jarto de que las cosas pasen y no se tomen represalias verdaderas. Este país está corrupto hasta el tuétano. Y no solo él está cansado... todas las personas queremos ver un cambio tangible en esta situación. Ármense.

Con los delincuentes hay que tener mano dura. Si no creen, busquen el ejemplo de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, y cómo llevó a cabo la teoría de la ventana rota. Si las autoridades siguen mamoneando, no va a quedar nadie a quien defender. No pretendo tener la razón absoluta, pero por mí que se castigue a todo el que rompa la ley. Tal vez como debe ser.

No te oí

Generalmente soy una persona de carácter tranquilo y de buen temple. Pero no hay cosa que me saque más de mis casillas que cuando no me creen al decir una verdad. La impotencia me desajusta, me enfurece, la odio. Hoy sentí rabia.

No te oí.

Hasta ese instante yo estaba perfectamente bien. De repente, tantas cosas se acumularon en un segundo y sentí ganas verdaderas de explotar. Tal vez darme contra una pared y sentir que una de las partes se destruye, como un mazo que libera toda su fuerza en un epicentro. Quise gritar, no pude. Quise tirar algo, tampoco pude. Pero encontré mi salida al asesinar un paquete de galletitas de soda en mi mano. Y tengo para decir que fue increíble.

Sentir cómo crujían dentro de mis puños... Exprimirlas con malicia, torcerlas, resquebrajarlas, transferir toda mi furia a un objeto sin importancia, pero tan perfecto para mis fines. De repente el plástico cedió y cayeron unos gramos pulverizados a la alfombra. Alcancé un punto tal que lo único que pude hacer fue recostarme en el sillón y quedar abatida, pero liberada.

Al fondo de la cocina hay un zafacón. Allá terminé de destruir lo que quedaba de las galletitas. Quería destruir cuatro, cinco, diez paquetes más, pero el último paquete que quedaba me lo comí porque era mi cena. Y al final de la masacre, me lavé las manos.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Parte 2: Batas y chancletas

Como sigue el tema de religión en clase (me estoy dando cuenta de que en general me encanta analizar la religión... probablemente mi cueva de fuego ya me espera), claro que tiene que salir una pincelada sobre el Cardenal. Claro, no extensamente, pero al fin y al cabo sale.

Vox populi, el Cardenal, la representación del Papa en nuestro pedazo de Caribe, es inmensamente millonario. Tiene una casa cerca de la catedral que ojalá muchos vivir en tal joya arquitectónica, calle cerrada y todo. Pero aquí viene a colación la vestimenta. Bajo los parámetros de la moda eclesiástica, él sería un trendsetter, un fashionista. Túnicas blancas de (insertar nombre de tela cara aquí), con hilos de oro (repito, vox populi) y todo hecho a la medida.

Jesús, nuestro Mesías, vestía chancletas y una bata blanca, según las pinturas de época. Predicaba los más maravillosos discursos así, en chancletas, batola y un bastón de madera. Él no necesitaba aparataje, porque él era lo suficientemente humilde para saber que las apariencias no significan nadie.

Entonces, que no me joda nadie para que crea en intermediarios.

Viva la Yuca

Escribiendo en vivo desde clase de sociología. Estamos hablando de la religión, en este momento del politeísmo. Y ahora lo comprendo todo, he descubierto el secreto a voces, la llave maestra, la luz que ilumina tantas dudas de por qué los dominicanos somos como somos.

En las sociedades antiguas, el fenómeno politeísta se da porque los humanos primitivos buscaban algo a qué aferrarse, para así poder entender el porqué de su existencia dentro de su oscura cabeza. Y qué mejor que todo lo que los rodeaba? Así, desde que el sol les abría los ojos y salían a caminar por la terraza de su cueva, el agua les saciaba la sed, las plantas le daban sombra y comida, etcétera, ellos entendieron que ahí había algo.

De esta forma, y por no querer citar más ejemplos al ser éste el más relevante, vemos cómo los egipcios, una de las civilizaciones más florecientes de la Historia, se apropió del sol (una fuente de vida, calor y luz, qué trinidad tan potente para gobernarnos a todos) como su deidad máxima. Y miren cómo les fue.

Sin embargo, los primeros habitantes de este terruño, los gloriosos taínos, a quién escogieron como el mandamás, el papaúpa de su matica, el gran jefe, el líder de su tribu? A nada más y nada menos que a la yuca. Al señor Yucahú, un "tubérculo que procede de un arbusto que se cultiva en los países tropicales de América, Africa y Asia. Presenta una carne de color blanco, recubierta por una corteza de color pardo o marrón oscuro y de aspecto leñoso".

Las acciones de hace tantos cientos de años todavía pesan. He aquí la prueba.

martes, 25 de noviembre de 2008

Ideas

Una idea. Algo tan indefinible y tan repleto de poder. Tener una idea es poder visualizar y estar en sintonía con todo. Si levantamos la mirada, cada una de las cosas que están a nuestro alrededor fueron una idea en su principio más básico. Idear es concebir, romper esquemas, crear materia nueva contra todo pronóstico. La idea llega a ser más personal que nuestra propia piel, porque viene de nuestras entrañas, de aquel microcosmos del cual apenas sabemos que existe dentro de nosotros. El pensamiento es diferente: son retazos de ideas que vuelan por ahí. Son el verdadero comienzo de todo. Pero la idea tiene iniciativa, fuerza propia, y crece a medida que la hacemos crecer. Esa es la diferencia fundamental entre ambos entes intangibles, el crecimiento que va experimentando uno de ellos.

El hecho de atrapar un pensamiento aletargado, darle forma a aquello que no la tiene, comenzar algo desde cero... me encanta. Todo lo que tengo que hacer es pensar.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La cosa

Qué es la cosa? Todo dominicano habrá dicho o habrá escuchado alusiones directas a "la cosa". Esta cosa vive entre nosotros, es parte de nuestro lenguaje, es increiblemente mutable, no es un objeto tangible y lo que es sorprendente, nunca está bien. La cosa es todo o es nada, es la luz que nunca llega, los tapones de las 6pm, la inflación, el discurso falso del presidente, la primera plana de tu periódico, la compra de la quincena, una goma pichá, el fin de una oferta, los chistes de la Opción de las 12, las balas de Capotillo, el Amet bajo el semáforo verde, un jugo de naranja agrio, los parqueos del Barrio Chino, la corbata del funcionario, un aplauso en el avión, el suape de mi casa, aquel baño público, el beat de reguetón, la bala encontrada, una cama del Darío, el peatón que corre, mis pensamientos sueltos, el plato del día. Indefinible la puñetera cosa.

La cosa está mala, la cosa no está bien, la cosa está floja, la cosa no está fácil, la cosa está recia, como está la cosa mejor no arriesgarse, la cosa está peligrosa, cómo 'tá la cosa?

Si la cosa está dura, lo mejor será subirse los pantalones...

martes, 18 de noviembre de 2008

La generación BlackBerry

La generación BlackBerry. Esto me llegó a la mente a raiz de un final de diseño que consiste en realizar una campaña sobre la dominicaneidad para los jóvenes. La profesora fue específica con la descripción del target (público al que va la campaña): jóvenes de 18-24 años, de ambos sexos, clase media y alta... en fin, universitarios con una vida acomodada a quienes les importe bien poco el suelo en que viven. Y estando en medio de este target, a veces sintiéndome parte de él, me pongo a pensar en el BlackBerry como un nuevo símbolo de status y "comemierdería".

Primero, no tengo nada contra el BB (apodo de cariño) como aparato en sí. Es un smartphone funcional, cómodo, todo en uno, etc. Lo que me intriga analizar son las personas que están al otro lado de la pantalla. De un día para otro, el iPhone pasó a ser el paria de esta sociedad, y hubo un descontrol total casi comparable al Y2K allá por los finales del 1999. Todo el mundo que diga tener un nombre en esta microsociedad, tiene un BlackBerry. Pero cómo sucedió esto? O por qué, será la pregunta...

Exceptuando a las personas de negocios (tal vez por la utilidad que le dan, pero no necesariamente por su comportamiento), todos los jóvenes que he visto que tienen un BlackBerry parecen recortados bajo un mismo patrón. Las jevitas con sus tacos altos, de salón, ocasionalmente con rayitos rubios (u oscuros si ya son rubias) y la pollina diametralmente igual en todos los casos k les tapa el ojo, carteras de marcas altisonantes, siempre chismeando en un spanglish que jamás va a rayar en lo chopo sino en lo trendy, oh my god... Los jevitos, con su t-shirt ABERCROMBIE o HOLLISTER, (mientras mejor se puedan leer las letras en Google Earth, mejor), su flow de "yo puedo hacer que papi te bote de aquí porque yo puedo comprar tu alma con su dinero", siempre tratando de lucir desenfadados y ajenos a la realidad...

Ajenos todos, jevitos y jevitas, al terreno donde pisan. Chateando con su BB messenger en ascensores, en clase, de pie, boca arriba, en la cuarta, en el semáforo en amarillo, viviendo del Facebook for BlackBerry como si fuera agua de manantial, hablando estupideces and nonsense, repartiendo sus BBpins al mejor postor, demasiado plásticos hasta para mí. Demasiado iguales también.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Satán el tecnológico

Mientras vegeto al frente de la compu, Eridania (la muchacha de servicio) me empieza a contar algo mientras trapea...

En la iglesia a la que ella asiste, el pastor (o cura o engañabobos, da igual) le comenzó a contar a la congregación acerca de un aparato que bien podría ser la marca de la bestia de este nuevo siglo. Claro, porque en épocas de web 2.0 y globalización el Señor Oscuro no puede quedarse atrás. El aparato en cuestión es un chip que se inserta en la piel (para añadir dramatismo, mientras la persona está noqueada o inconsciente...) con una jeringa, el cual tendrá todos tus datos personales y bancarios, y de regalo también incluye un GPS (oferta limitada, llame ya).

El motetillo, del tamaño de un grano de arroz, se volverá indispensable no sólo como aparato localizador, sino para pagar en comercios como reemplazo de las tarjetas y el cash (quisiera verme pagando con el chip en el puesto de empanadas). Pero el meollo de este asunto es que en los propios textos del Apocalipsis ya se habia planteado esta estrategia visionaria. Porque la marca de la bestia, el 666, será marcado en la mano derecha o en la frente en todo aquel que adore al Anticristo, y pronto esa marca será obligatoria para comprar o vender...

(Apocalipsis 16:2) Fue el primero y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen.


El cuento hubiese sido impresionante si no fuera tan antiguo. Hace años escuché lo mismo, y ahora a Eridania se lo plantean como algo novedoso. Es que la incredulidad es atemporal. Accedí a buscarle algo de información sobre el chip, pero solamente encontré más de lo mismo que le dijeron.

Infinitas teorías han surgido sobre el diablo. Que si el fin del mundo, la destrucción, los engendros que nacen cada cierto tiempo... Probablemente se esté acabando el mundo, no lo pongo en duda porque la raza humana se lo lleva todo de encuentro. Pero condenar toda nueva tecnología al Juicio Final está un poco exagerado (a pesar de que no estoy de acuerdo a que nos vayan marcando como borregos y sigan cada paso que demos, que esa es basicamente la propuesta del susodicho chip). Aún así si quieren tomar cualquier otra precaución a este respecto, cuidense de no agregar a ningún Lucy Fernández al Facebook.

viernes, 22 de agosto de 2008

En teoría, una imbécil

Imbécil. La primera palabra que me vino a la mente cuando la pantalla me mostró el NO grande y rojo y la brillante puntuación de 60 que saqué en el examen teórico de manejo. 8 preguntas falladas de 20, el rabo entre las piernas y la sensación de ser la idiota más grande del mundo. Vergüenza, rabia, impotencia... pueden reirse, la estúpida que está escribiendo esto se quemó en el teórico. Qué clase de idiota tiene que ir a repetirlo? Todo eso es lógico, como pudiste ser tan bruta, Gabriela.

Imbécil. No tengo fuerzas para defenderme. De más está decir que me siento muy dolida. Pero me siento un poco engañada, a pesar de todo. Intersecciones y rebases son mi talón de Aquiles... eso creo, porque ni los imbéciles ni los inteligentes tienen derecho a saber en qué iban fallando (o ganando) mientras realizaban la prueba. Craso error, si la meta es que cada quien aprenda de sus errores en vez de promover el conocimiento en botella. Y lo próximo que tengo pendiente es que con la compra de mi carro tengo que ir corriendo a comprar un metro (de madera, 100 centímetros bien contados) para medir todas y cada una de las distancias que menciona el librito. Sabían que para efectuar un rebase debe haber una distancia lateral mínima de 1.50 metros entre usted y el vehículo que va a ser rebasado? Ay Dios! Y si dejé la regla en mi casa... cómo se supone que voy a manejar hoy? Recuerden niños que manejar sin medir distancias exactas es como cruzar un semáforo en rojo...

Dónde estaban las preguntas de la zona de hospitales, las vacas cruzando la calle, las de Ceda el paso, las estupideces con sentido que me presentaron ayer en aquel video? No sé, hoy me salió en pantalla lo innecesario para saber dominar el volante. Pero para la próxima tendré que estudiar, no dormirme en mis laureles, no subirme al pedestal (porque hoy me bajaron bruscamente de allá) y entrar con humildad ante todo, para no ser tan imbécil como hoy. Lo que espero es que con estas nuevas medidas se forme una generación diferente de conductores, más conscientes, dispuestos a medir distancias y a saber luchar por su derecho de paso.

Si de casualidad se asoman por Tránsito Terrestre y desean tomar su examen, recuerden esto. Son 20 preguntas de Sí o No, en pantalla te presentan diferentes situaciones en 3D y te preguntan si es correcta la actitud/maniobra del conductor X o si es multable o no. Sí, hay preguntas que se repiten dos y tres veces... Sí, se puede repetir el video en caso de no haber entendido bien... No, no hay forma de saber si vamos fallando en las preguntas... Se pasa con 70, se reprueba con 65 y recuerde que el AMET siempre tiene la razón, que no se pueden prender luces intermitentes en la lluvia y que a las vacas no se les toca bocina.

Buena suerte a quien vaya a coger su examen en estos días. De parte de la imbécil, nos vemos en 15 días...

11/9/08: Pasé!